El femicidio de Marisol Oyhanart, ocurrido en Argentina en 2014, llegará finalmente a juicio oral después de más de 12 años marcados por irregularidades, sospechas de encubrimiento y una investigación cuestionada.
Marisol tenía 38 años, era maestra jardinera y madre de tres hijos.
Vivía en la ciudad bonaerense de Saladillo y el 14 de abril de 2014 salió a caminar por la tarde, como hacía habitualmente.
La mujer fue vista por última vez mientras se dirigía hacia una pista de atletismo cercana a la ruta.
Horas después, su hija llamó a la casa porque Marisol no había pasado a buscarla a la escuela.
Su esposo, Sergio Rachit, realizó la denuncia por desaparición esa misma noche.
La búsqueda se extendió durante varias horas hasta que, al amanecer del día siguiente, encontraron el cuerpo de Marisol entre pastizales, a unos 20 metros de un camino rural.
La autopsia confirmó que había sido asesinada por asfixia.
También presentaba golpes en el rostro, lesiones en el cuero cabelludo y fractura nasal.
Los peritos determinaron además que sufrió torturas antes de morir.

Las irregularidades que marcaron la causa
Desde el comienzo, la investigación estuvo rodeada de polémicas.
Uno de los principales puntos sospechosos fue que el cuerpo apareció en un lugar que ya había sido rastrillado previamente por la Policía.
Con el paso de los meses también desaparecieron pruebas importantes.
Entre ellas, una calza y unas zapatillas que llevaba puestas la víctima y que tenían posibles rastros claves para la investigación.
Además, se denunciaron videos borrados de cámaras de seguridad que podrían haber registrado el momento en que Marisol fue seguida por un vehículo.
Siete policías fueron investigados por presunto encubrimiento y manipulación de pruebas.
También hubo sospechas sobre posibles vínculos políticos y empresariales detrás del caso.
El acusado que irá a juicio
Durante años no hubo detenidos firmes por el crimen.
Sin embargo, la fiscal platense Cecilia Corfield retomó la causa y avanzó sobre una nueva hipótesis.
El principal acusado es Diego Jonatan Bianchi, quien ya había aparecido en los primeros días de la investigación.
En aquel momento, la fiscal Patricia Hortel había pedido su detención porque testigos lo ubicaban cerca de la escena del crimen.
Con el tiempo, la causa quedó paralizada y estuvo cerca de prescribir.
Pero nuevas pericias y testimonios permitieron reactivar el expediente judicial.
La fiscalía también incorporó informes psicológicos y antecedentes vinculados a episodios de violencia y delitos sexuales atribuidos al acusado.
Finalmente, la Justicia confirmó la elevación a juicio oral.
El proceso se realizará en el Tribunal Oral en lo Criminal IV de La Plata.
La conexión con otro femicidio
Con los años apareció además una posible conexión con otro caso resonante.
La abogada Raquel Hermida Leyenda aseguró que Stella Maris Sequeira, víctima de otro femicidio, conocía detalles sobre cómo habían asesinado a Marisol.
Según la letrada, Stella tenía miedo porque sabía quién estaba detrás del crimen.
Esa línea investigativa volvió a poner el caso en el centro de la escena judicial.
Mientras tanto, familiares y vecinos de Saladillo continúan reclamando justicia por Marisol después de más de una década de espera.