Los restos de Esmeralda Pérez Méndez, una salvadoreña de 35 años, fueron repatriados desde Estados Unidos hacia El Salvador, donde familiares y amigos le dieron el último adiós en su natal Sonsonate.
Esmeralda era residente de Takoma Park, Maryland, y según sus familiares era el principal sostén económico de su madre en El Salvador.
El caso ocurrió en Estados Unidos, específicamente en Columbia, condado de Howard, Maryland, donde la mujer perdió la vida el pasado 25 de julio de 2026.

Esmeralda fue encontrada sin vida en Maryland
De acuerdo con la investigación de las autoridades, el sábado 25 de julio Esmeralda acudió al apartamento de su pareja, el hondureño Darwin Cárcamo-Santiago, de 24 años.
La vivienda estaba ubicada en la cuadra 9000 de Watchlight Court, en el área de Long Reach, Columbia.
Según los reportes oficiales, la salvadoreña ingresó al lugar y no volvió a salir con vida.
Su cuerpo fue encontrado durante la tarde del domingo 26 de julio por una persona conocida del sospechoso, dentro de una habitación del apartamento.
Las autoridades indicaron que la víctima presentaba lesiones compatibles con estrangulamiento y estiman que el hecho habría ocurrido entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.
Detienen a Darwin Cárcamo-Santiago
Luego del hallazgo, las autoridades iniciaron la búsqueda de Darwin Cárcamo-Santiago, quien presuntamente abandonó Maryland después del hecho.
El sospechoso fue localizado el 27 de julio en Waco, Texas, donde fue detenido tras una breve persecución con agentes policiales.
Cárcamo-Santiago enfrenta cargos de asesinato en primer y segundo grado en Maryland. Además, las autoridades informaron sobre un proceso migratorio en su contra por permanecer en Estados Unidos de forma irregular.
El fiscal del caso busca que se aplique la pena máxima si es declarado responsable.

Familia despide a Esmeralda en Sonsonate
Tras el proceso de repatriación, los restos de Esmeralda llegaron a El Salvador, donde fueron velados en el caserío El Tigre, cantón Miravalles, distrito de Sonsonate.
Familiares y amigos se reunieron para acompañar la despedida de la joven salvadoreña, mientras el proceso judicial continúa en Estados Unidos.
Sus allegados la recuerdan como una mujer que trabajaba para apoyar a su familia y que dejó un vacío entre quienes la conocían.
Las autoridades estadounidenses mantienen la investigación abierta para esclarecer todos los detalles del caso y determinar las responsabilidades correspondientes.