Camila

La madrugada del domingo 23, una joven enfermera identificada como Camila, envió varios mensajes de texto y notas de voz a una amiga, solicitando apoyo tras una fuerte discusión con su pareja sentimental.

Minutos después de ese intercambio, dejó de responder llamadas y su rastro se perdió, según registros compartidos por su entorno cercano.

De acuerdo con la información confirmada por familiares y testigos, el hecho se descubrió en horas de la mañana, cuando una empleada de limpieza llegó a la residencia donde vivía la profesional de la salud.

Al ingresar al área del porche, la trabajadora encontró el cuerpo de la mujer ya sin signos vitales, con hematomas visibles, cabello desordenado y señales claras de violencia física, entre ellas uñas arrancadas, lo que evidenciaba un episodio de extrema agresión.

Las autoridades señalan como principal investigado al compañero de la víctima, un hombre con antecedentes de agresiones contra exparejas.

De acuerdo con la familia, el sospechoso abandonó la vivienda apresuradamente, llevándose pertenencias personales y permaneciendo prófugo hasta el momento.

Para los parientes de la enfermera, los elementos del caso apuntan a un presunto feminicidio, por lo que solicitan una investigación exhaustiva que permita esclarecer lo ocurrido y garantizar que el responsable enfrente las consecuencias legales correspondientes.

Los mensajes de la joven enviados a su amiga durante la madrugada reflejan la tensión del momento.

En el intercambio, ambas conversaron sobre la discusión que estaba en curso, y la amiga le instó a mantener la calma y contactar a las autoridades, en medio de súplicas de la víctima pidiendo ayuda.

La mujer fue localizada sin vida horas después de esa conversación, cerrando de manera trágica el último registro de comunicación que sostuvo antes del hallazgo.

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