Azángaro enfrenta un hecho que sacude su conciencia
La provincia de Azángaro, en la región Puno en Perú, atraviesa días de profundo impacto social tras conocerse un hecho lamentable que ha dejado una huella difícil de borrar. La comunidad altiplánica intenta comprender cómo una menor de apenas 13 años, identificada como Génesis Zahori, terminó siendo víctima de una situación extrema dentro de su propio entorno familiar, un espacio que debería representar cuidado y protección.
El caso salió a la luz luego de que la adolescente fuera reportada como desaparecida el 29 de diciembre de 2025. Desde ese momento, familiares, vecinos y autoridades se unieron en una intensa búsqueda, impulsados por la esperanza de encontrarla con vida. Durante varios días, la incertidumbre se apoderó de Azángaro, mientras el tiempo avanzaba sin respuestas claras.
De la desaparición a la confesión
Las investigaciones dieron un giro decisivo cuando Yoni Edgar Ccuno Larico, tío de la menor, fue intervenido por las autoridades. Ante el Ministerio Público y la Policía Nacional, el hombre admitió su responsabilidad en el caso, revelando detalles que estremecieron a la opinión pública. Según su declaración, todo se habría originado tras una discusión, derivando en un acto violento que terminó con la pérdida humana de la adolescente.
Lejos de tratarse de un hecho impulsivo, las autoridades señalaron que existió una serie de decisiones posteriores orientadas a ocultar lo ocurrido. Parte de estas acciones están actualmente bajo análisis como parte de la investigación en curso, con especial énfasis en el uso de espacios y objetos que habrían servido para intentar eliminar evidencias.

Investigación en desarrollo
Equipos especializados continúan realizando diligencias técnicas en distintos puntos del sistema de alcantarillado de Azángaro, donde se han hallado indicios relevantes para el proceso. Cada avance en la investigación representa un paso importante para esclarecer completamente lo sucedido y brindar respuestas tanto a la familia como a la comunidad.
El Ministerio Público, con apoyo de la Policía Nacional del Perú, informó que el caso se maneja con estricta reserva y rigor técnico, considerando la gravedad de los hechos y la edad de la víctima. La prioridad, indicaron, es consolidar todas las pruebas necesarias para sustentar el proceso judicial.
Medidas judiciales y reacción social

En el ámbito legal, el fiscal adjunto provincial Edgar Coila Pilco solicitó y obtuvo del Poder Judicial una orden de 72 horas de detención preliminar contra el investigado, mientras se preparan las acciones para requerir prisión preventiva. La imputación contempla una figura penal agravada, debido al vínculo familiar y a la condición de menor de la víctima.
La respuesta ciudadana no se hizo esperar. Habitantes de Azángaro y de otras zonas de Puno expresaron su indignación y exigieron una sanción ejemplar. Más allá del castigo, el reclamo apunta a reforzar los mecanismos de protección para niñas, niños y adolescentes.
Una reflexión necesaria
Este caso ha encendido una alarma social sobre la necesidad de fortalecer la prevención, la educación y la vigilancia en los espacios más cercanos. Azángaro hoy recuerda a Génesis Zahori con dolor, pero también con la firme convicción de que la justicia debe actuar con claridad y responsabilidad. Para muchos, este hecho no solo exige una respuesta legal, sino un compromiso colectivo para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.