Emir Barboza,

Incidente entre familias deja a un niño de 8 años afectado.Argentina

Un hecho lamentable ocurrido en el barrio Valle Grande, en la provincia de San Juan, conmocionó a toda la comunidad durante la madrugada del martes.

Un niño de 8 años, identificado como Emir Barboza, se vio involuntariamente afectado en medio de una situación violenta entre varios vecinos, mientras se encontraba jugando cerca de su vivienda.

De acuerdo con la información oficial, todo comenzó a partir de una discusión entre menores, que con el correr de los minutos escaló y terminó involucrando a tres familias del barrio: los Limolle, los Carrizo y los Barboza, quienes residen en la misma zona.

En medio de ese contexto tenso, se produjo un incidente con armas de fuego que generó gran alarma entre los vecinos.
Según indicaron fuentes de la investigación, los disparos habrían salido desde una vivienda ubicada en la Manzana 23. En ese momento, Emir Barboza se encontraba a pocos metros del lugar del enfrentamiento, sin relación directa con la discusión.

Lamentablemente, uno de los proyectiles lo alcanzó en la zona del pecho, provocándole una lesión grave.
Un familiar cercano, Roberto Barboza, trasladó de inmediato al niño al Hospital Marcial Quiroga, donde ingresó minutos después de la medianoche.

A pesar del rápido accionar y de los esfuerzos del personal médico, se confirmó que el menor perdió la vida poco después de su ingreso, a raíz de un trauma torácico severo.

La médica legista Ana Bruna explicó a medios locales que el cuerpo presentaba una lesión de entrada pequeña, sin salida, lo que indica que el proyectil quedó alojado internamente.

De acuerdo con su evaluación preliminar, el desenlace fue prácticamente inmediato debido a la gravedad del impacto.

Tras el llamado de emergencia al 911, efectivos de la Policía de San Juan, junto con personal de la Comisaría 38° y del área de Criminalística, se hicieron presentes en el lugar.

El procedimiento quedó bajo la coordinación del fiscal Iván Grassi, de la UFI Delitos Especiales, quien dispuso un amplio operativo para reconstruir lo sucedido.

Como resultado de los primeros allanamientos y tareas de rastrillaje, siete personas quedaron demoradas, entre ellas un menor de edad.

Además, se incautaron dos armas de fuego, las cuales serán sometidas a pericias balísticas para determinar su posible vinculación con el hecho investigado.

El impacto emocional en la familia es profundo. Rosa, madre de Emir, expresó su dolor a través de redes sociales, donde pidió respeto y aclaró que su hijo se encontraba de visita en la casa de sus abuelos al momento del incidente.

“Estoy destrozada”, escribió, manifestando el difícil momento que atraviesa y solicitando consideración ante versiones erróneas.
La investigación judicial continúa en curso, y las autoridades esperan los resultados técnicos que permitan establecer responsabilidades.

Mientras tanto, el barrio permanece consternado por un episodio que reavivó el debate sobre la convivencia y la seguridad en zonas residenciales.