Benjamin y Sebastian Pufall

 

La comunidad de Onslow County, en Carolina del Norte, vive días de profunda reflexión y solidaridad tras el inesperado suceso que involucró a los pequeños gemelos Benjamin y Sebastian Pufall, de tan solo 7 años.

Los niños jugaban la tarde del domingo cerca de su vivienda, sin imaginar lo que ocurriría minutos después.

Su madre, Barbara Zarlinga, se encontraba en la cocina preparando la cena mientras los pequeños disfrutaban del aire libre.

Al notar que el tiempo pasaba y no escuchaba sus voces, decidió llamarlos. Al no recibir respuesta, comenzó a buscarlos con preocupación por los alrededores de la casa.

Fue entonces cuando se acercó a un estanque ubicado detrás de la propiedad.

Al observar una escena alarmante, Barbara actuó de inmediato y, sin pensarlo dos veces, entró al agua helada para intentar rescatarlos.

Logró sacar a uno de los niños y trató de ayudarlo mientras llegaban los equipos de emergencia, quienes también trabajaron rápidamente para localizar al segundo pequeño.

Ambos fueron trasladados de urgencia a un centro médico, donde horas más tarde se confirmó que no lograron recuperarse.

La madre recibió atención médica por hipotermia y actualmente se encuentra estable, acompañada por familiares y amigos que no la han dejado sola en este momento tan difícil.

Benjamin y Sebastian cursaban el primer grado en la escuela Richlands Elementary School, donde eran conocidos por su alegría y energía.

Compañeros, maestros y vecinos los recuerdan como niños sonrientes, llenos de sueños y ocurrencias. Su hermana compartió que cada noche, a las 7:05 p.m., realizaban una pequeña fiesta de baile en la sala, un momento especial que ahora queda como un recuerdo imborrable.

Hoy, la comunidad se ha unido para brindar apoyo a la familia Pufall, demostrando que en tiempos difíciles la solidaridad puede convertirse en un abrazo colectivo.