La historia de Andrea Molina, una joven hondureña de 17 años, ha causado conmoción en Honduras y Estados Unidos tras los hechos ocurridos en Denver, Colorado, donde perdió la vida el pasado 13 de junio.
Andrea había viajado a Estados Unidos con la esperanza de construir un mejor futuro y, según su familia, se había enamorado de la vida en Colorado, lugar donde decidió establecerse.
Su madre relató que la adolescente salió al cine antes de que ocurrieran los hechos que terminaron con su vida.
Durante la madrugada, la familia recibió la noticia de lo sucedido cuando una amiga de Andrea llegó a su vivienda para informarles de la tragedia.
La madre recordó que eran aproximadamente las cuatro de la mañana cuando escuchó gritos y la amiga de su hija les comunicó lo ocurrido.

La llamada que marcó a la familia
Tras enterarse de la situación, la madre decidió llamar a Jorge Ignacio de la Cruz Pérez, quien era pareja de Andrea.
Según el testimonio de la mujer, durante esa conversación el hombre le confesó que había embestido a la joven con un vehículo después de molestarse por una situación ocurrida esa noche.
La madre aseguró que nunca imaginó recibir una respuesta de ese tipo cuando llamó para preguntar por el paradero de su hija.

Familia exige justicia
De acuerdo con la información difundida por medios hondureños, la familia sostiene que el principal sospechoso continúa prófugo.
Por esa razón, los familiares han solicitado a las autoridades que lo localicen y que responda ante la justicia por lo ocurrido.
La madre ha reiterado públicamente su petición de justicia y ha manifestado que continuará luchando para que el caso no quede impune.

El último deseo de Andrea
Además de pedir justicia, la familia enfrenta el reto de organizar los actos funerarios de la joven.
Su madre explicó que Andrea se había encariñado profundamente con Colorado y que expresaba con frecuencia que quería permanecer allí porque veía mejores oportunidades para su futuro.
Por ese motivo, la familia busca apoyo para poder darle sepultura en Denver, la ciudad que la joven consideraba su hogar.
Sus seres queridos la recuerdan como una adolescente llena de sueños, con deseos de superación y planes para construir una nueva vida lejos de Honduras.
