La muerte de Mariza Paola Balbuena Medina, de 26 años, conmocionó a Paraguay tras conocerse los detalles de la autopsia realizada en Loreto, departamento de Concepción.
La joven madre de dos niños pequeños había sido reportada como desaparecida el lunes 11 de mayo por sus familiares y por su pareja.
Dos días después, agentes policiales encontraron su cuerpo enterrado en una zona de monte, a pocos metros de la vivienda donde residía con su concubino.

Cómo encontraron el cuerpo
La investigación comenzó luego de que familiares denunciaran que Mariza no aparecía desde el lunes al mediodía.
Durante la inspección de la vivienda, la Policía encontró manchas de sangre en el interior de la casa y también en arbustos cercanos.
Los investigadores además hallaron rastros de arena colorada, un teléfono celular y otros elementos dentro de una letrina.
Posteriormente, los agentes siguieron rastros de sangre hasta una zona de tierra removida ubicada cerca de la vivienda.
Al excavar, encontraron el cuerpo enterrado a unos 60 o 70 metros de la casa.

Resultado de la autopsia
El médico forense Pablo Lemir confirmó que la causa de muerte fue un traumatismo craneoencefálico grave provocado por golpes con un objeto contundente.
Según explicó, la víctima recibió varios golpes, pero dos fueron los más importantes.
Uno de ellos impactó en el lado derecho del rostro y le provocó una fractura de mandíbula.
El golpe mortal fue en la parte posterior de la cabeza, causando fractura con hundimiento del hueso occipital y una hemorragia cerebral severa.
El forense indicó que el ataque fue realizado con mucha fuerza debido al grosor del hueso afectado.
También encontraron lesiones defensivas en la mano derecha de Mariza, lo que indicaría que intentó protegerse durante la agresión.
Las autoridades señalaron que el objeto utilizado pudo haber sido un palo, una piedra o un mazo.

Principal sospechoso
La Fiscalía identificó como principal sospechoso a Juan Antonio González Ferreira, pareja de la víctima.
El hombre, de 28 años, presentó contradicciones durante las declaraciones sobre la desaparición de Mariza.
Además, los investigadores confirmaron que tenía antecedentes por violencia intrafamiliar y una orden de captura pendiente desde 2018.
La Fiscalía informó que el sospechoso fue imputado por el presunto hecho punible de feminicidio y se solicitó prisión preventiva.
Según datos manejados por los investigadores, el hombre era extremadamente celoso y sospechaba que Mariza mantenía otra relación sentimental.